Dependiendo del estado de ánimo y la sesión de sexo que recuerde en cada momento, siempre he tenido una imagen del sexo.El día que tengo el día salido, que he cabalgado sin tregua con la lengua afuera mirándome al espejo desatada, me viene una imagen de un cuadro enorme pintado con flujos y mucho carmesí.
Telas rotas y arañazos de uñas pintadas de negro.
Si estoy cansada me veo en una foto de un primerísimo plano de mi cara, ojos cerrados
gozando debajo, intuyéndose borrosos el resto de los cuerpos lentos de movimiento.
Paséate por las páginas de Grafuck y diviértete imaginando tu propia obra.
¿Te atreves a compartirla?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada