sábado, 14 de junio de 2008

El sexo, sus formas, su importancia

Gordas, largas, finas, cortas, piramidales... y sus combinaciones, pueden determinar la apetencia y las ganas de follar y la cantidad de orgasmos que nos pueden ofrecer a nosotras las Diosas.

Cuántas veces he fantaseado con un sexo musculoso y grande unido a un perfil de cuerpo espectacular de gimnasio o justo al revés; la foto de primerísimo plano es de una polla venosa, grande y palpitante a la que pones uno cuerpo fornido de lucha grecoromana.

Pero no todo encaja de esta forma porque las variaciones son variopintas y no tienen porqué ser jocosas (aunque haberlas hailas....): pollas gigantes en cuerpos pequeños y delgados... pollas minúsculas en cuerpos de gigante... pequeños muy pequeños con pollas enanas...

Pero sus resultados follando son muy variadas si sólo nos centramos en la penetración y sus resultados orgásmicos. Sorprendentemente todo depende de lo prieto que se tenga el coño, de su tamaño y de cómo se acoplen los unos con los otros.

Porque no todo es matemático, porque la apetencia del sexo que lo reciba y de la cantidad de orgasmos también viene dada por el morbo con el que juegue el propietario.

Pero también depende si es curvada, hacia arriba, hacia abajo, hacia un lado, o recta...

Mi experiencia me dice:

caballo grande,
ande
o
no ande