viernes, 20 de junio de 2008

Llegas

con tu traje inmaculado, trempado sin ropa interior y eso se nota en lo abultado de tu pantalón.

Has follado en Madrid pero estás en racha, tienes a las tías a tus piés.

Tu mirada pide más, y mis zapatos en tu bragueta abierta te lo van a dar.

Mis besos, mi sexo, mis jugos, las mil muertes lentas de mis orgasmos te llenarán por entero.



Sí, en ese mismo instante sabrás que la mujer que sostiene tu sexo entre su lengua encarna toda la sexualidad que habías soñado.