miércoles 9 de diciembre de 2009

De mapas y viajes


Mientras tú viajas, en mi piel se desvanece el mapa de tus caricias, el mapa de tus besos.

Como en Memento, escribo todo lo que voy recordando de tí para no olvidarme cuando me despierte, escribo todas estas palabras para que tú vayas hilvanando nuestra historia desde mí. Y aunque te llegan desconocidas, toda historia nueva en la que eres protagonista es increíblemente atractiva.

Noches en vela leyendo y releyendo cada rincón de mi piel una y otra y otra, que deja exhausto y sin deseo... sí ese hartor que deja lleno y vacío a la vez.
Olor, tacto, vista, olfato, gusto... todos los sentidos colapsados de mí.

Léeme en voz alta, grítamelo por favor - te pido - necesito imaginar cómo fue.

Y aún sin ganas lo haces. Y aún sin saber cómo se hinchan las ansias por leer mi historia.

Y me la cuentas,
y me la cantas,
y me la gritas,
y me la lloras.

Y me dices que te voy a matar un día - sonríes - pero que se hace delicioso.

Besos M.