
Mis manos se deslizan por mi vientre hasta mi sexo, tanteando su calor y su humedad. El reloj me dice que son las cuatro de la mañana y tú estás totalmente dormido.
Te deseo, te deseo como una loca.
Debe ser un sueño caliente... mmm estás totalmente empalmado... qué gusto de polla.
De polla dura como la piedra que suavemente penetro dentro de mí casi sin darte cuenta, sin despertarte.
Dulce erección que aplaca mi sexo liquado, que tan sólo unas horas atrás follabas a horcajadas.
¿Qué debes estar soñando para estar tan empalmado? Allá voy... voy a entrar en tu mente, en tu sueño... quiero saber...aaahhh....
Te veo, borroso pero te veo, increible estoy dentro de tu sueño!
¿Eres tú? sí, sí lo eres, esa es tu espalda desnuda, esa es tu nuca. Estás sentado en medio de un local eres el centro de un corrillo de gente y delante tuyo una chica guapísima está bailándote.
Doy un rodeo hasta tenerte en frente, para poder apreciar tu precioso torso, tu sonrisa tentadora, tu abultadísimo pantalón.
De repente el escenario cambia para reaparecer en una cama con dosel en medio de una playa, rodeado de diosas. Me acerco sigilosamente, impaciente y nerviosa mientras me quito el vestido.
Has atado a la bailarina a la espalda de otra para tener los dos coñitos a tiro y mientras me pides que me las coma para hidratarlas, sacas un dildo enorme.
Todavía no has realizado que soy yo, en los sueños a veces no se aprecian las caras... pero sí los cuerpos.
Entras en una, penetras la otra - guarraaa!!! gritas - me encantan los culos redondos, merecen un castigo por ser tan golosos!.
El gran dildo entra en un culito, lo doblas y la otra punta entra en el otro... qué preciosidad.
Un tercer culito delante tuyo, goteando lubricante espera ser folladito, mientras me como esos coñitos preciosos. Coges mi cabello a modo de riendas, me penetras con fuerza y ...me miras alucinado sin entender cómo he entrado en tu sueño.
Y mientras te cabalgo, tu boca despierta diciendo mi nombre y tus ojos me miran todavía dormidos.
Pero ... estabas conmigo, en mi sueño, he soñado contigo - me dices.
Sí, tengo la llave para entrar en ellos y me gustaría que me lo pidieses alguna vez... jajaja... me encantan tus sueños!!
Sí, lléname de tu leche ahora, quiero sentir cómo bombeas.
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