miércoles 27 de enero de 2010

Dámelo


Me levanto del sofá después de la siesta, siento que tengo hambre de nuevas sensaciones, quiero probar aquello que tanto había leído y en los vídeos no parece doloroso sino todo lo contrario.

Abro el cajón de los cubiertos de la cocina... miro...qué miro, con qué pruebo? ha de ser largo, delgado pero no punzante; los palitos chinos demasiado gruesos, los pinchos por supuesto que no, de los cubiertos me olvido porque el mango es plano y ancho... o no?

Sí, la cucharilla de café...

Un platito que sujete el yogurth con su cucharilla, la servilleta debidamente doblada, todo acompañado del lubricante.

Me miras con una cara entre extrañado y sorprendido, nunca habías visto comer una mezcla así. Sonrío abiertamente, mirándote a los ojos mostrando el mango y calentándolo con la boca.

¿ Me das de merendar ?

Te bajo el slip abultado y mojado, te encanta que tu polla sea objeto de mis fantasías.

Cubro el mango de la cucharilla de lubricante mientras mis labios recogen esas gotas claras y limpias, para poder introducirlo limpiamente por tu polla hasta quedar la pequeña cabeza cóncava fuera.
Te masturbo suavemente y miro esa cara de guarro, tienes encendida la mirada... cuánto me gusta esa cara...

Cojo tu polla a modo de mango, recojo algo de yogurth y me lo como satisfecha. Tu polla se mueve. Tus manos rodean mi cabeza.

Dámelo tú, dámelo.